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Caza y pescaLos latidos de la vida
Para los quebequenses, herederos de una naturaleza tan rica, cazar y pescar no son sólo deportes, sino una ocasión extraordinaria de volver a sus orígenes y a la esencia de su tierra. Los cotos de caza y pesca, llamados en Quebec pourvoiries, ofrecen ofrecen a cazadores y pescadores alojamiento, material, guías y orientación para la caza de grandes cérvidos, osos negros y otras especies y para la pesca de los combativos peces que abundan en nuestros bosques, lagos y ríos.
La caza del caribú Manadas en los confines de Quebec
La aventura suprema más allá del paralelo 52°. En el austero paisaje de las regiones de Baie-James y Nunavik, en el país de los Cris et de los Inuits, la vista se pierde en el infinito. La sencillez del paisaje sólo se ve alterada por algunos grupos de raquíticas coníferas y hay que agacharse y fijarse atentamente para descubrir el prodigioso universo de la flora característica de la tundra: los musgos, las flores, los arbustos y especialmente los líquenes, que componen lo esencial de la dieta alimentaria del gran cérvido de este territorio, el caribú.
El hidroavión sobrevuela decenas de lagos antes de alcanzar las primeras pistas utilizadas desde siempre por las manadas de caribúes. En Quebec hay más de 750 000 cabezas repartidas en dos grandes manadas, la del río Aux Feuilles y la del río George. Estas fenomenales manadas se desplazan en columnas en constante movimiento, en una vasta migración giratoria que las lleva por todo el Grand Nord quebequense y Labrador.
El cazador ha de utilizar cuidadosas técnicas de caza, tanto persiguiendo al animal como acechándolo. Teniendo en cuenta el medio ambiente y la relativa abundancia de la caza (cuando se está en las rutas migratorias), acercarse a las piezas suele ser fácil. De esta manera, el cazador puede escoger su trofeo y descargar su arma a una distancia razonable. Una vez cobradas las piezas (dos caribúes como máximo), llega el momento del safari fotográfico y, en ciertos casos, el encuentro con las culturas indígenas y con su fascinante medio de vida.
Los no residentes que deseen cazar al norte del 52° paralelo deben recurrir obligatoriamente a los servicios de una pourvoirie (coto de caza y pesca). El alojamiento suele ser en un campamento satélite o en un campamento rústico de madera, cálido y acogedor. Según la oferta que haya elegido, un guía lo acompañará para ayudarle a cumplir su sueño.
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