Salmón
Todo un acróbata
Algunos pescadores no dudan en afirmar que la pesca del salmón es la única pesca digna de este nombre. Es cierto que el reto
más estimulante del pescador de salmón es su estrecha relación con el animal, con el que se enfrenta respetuosamente. El salmón
del Atlántico, que se pesca con mosca en algunos de los ríos más bellos de Quebec, representa un recurso extremadamente precioso y está
protegido y controlado para asegurar su duración. De hecho, se aconseja devolver el animal al agua siempre.
Este magnífico pez se encuentra principalmente a lo largo de la costa marítima del San Lorenzo, en el corredor fluvial del Saguenay y en
los ríos de sus cuencas tributarias. Estos ríos cristalinos y vivos están gestionados por pourvoiries (cotos de caza y pesca), con derechos
exclusivos, por cinco reservas fáunicas, que comprenden casi 500 km de ríos salmoneros y por 19 zec (zonas de explotación controlada) que
incluyen cerca de 1.300 km de ríos. La mayoría de estas empresas y organismos ofrece servicios de guías, auténticos cazadores y tramperos de
los tiempos actuales, que harán todo lo que esté en sus manos para que su estadía sea lo más agradable posible.
Para pescar el salmón del Atlántico se necesita un permiso específico y la pesca sólo está permitida en determinados periodos del año. Los no residentes que desean pescar al norte del 52º paralelo tienen que utilizar obligatoriamente los servicios de una pourvoirie. Se pueden visitar varias rutas migratorias que muestran la vida de este gran viajero.