Aves salvajes y caza menor
¡Con el zurrón lleno!
Un número considerable de gansos blancos hacen escala en las orillas del río San Lorenzo, principalmente entre Cap-Tourmente, Montmagny y el lago Saint-Pierre. También se pueden ver avutardas y ocas marinas de Canadá, ambas muy apreciadas por los cazadores. La caza de estas aves, al acecho desde escondites, se escalona en otoño en periodos establecidos conforme a los reglamentos de caza de las aves migratorias; también está permitida la caza en primavera de los gansos blancos con ciertas condiciones. Antes de su migración otoñal, en los lagos y ríos se encuentra una gran variedad de especies de patos de superficie y buceadores como el ánade real y la sarceta. Su caza se efectúa desde tierra firme, al acecho o de pie.
En el medio boscoso se encuentran también diferentes tipos de grévoles, perdices y gallos, especies dotadas de una carne muy sabrosa. Abundan cerca de los ríos y arroyos, así como la liebre, cuyo pelaje blanquea cuando se acercan las primeras nieves, momento en el que mejor se la puede observar ya que los árboles han perdido sus hojas. El empleo de lazos para cazar la liebre está autorizado en ciertas zonas. En el norte de Quebec también se puede cazar la perdiz blanca.
A la becada, ave zancuda de pico largo, le gustan los suelos arcillosos y la vegetación cerca de los ríos. Los perros de caza
la suelen descubrir y se la caza al vuelo. Para cobrarse algunas piezas es fundamental conocer bien el terreno y contar con un buen
perro. En las pourvoiries (cotos de caza y pesca) los cazadores de aves contarán con todos los servicios necesarios así como con los
útiles consejos de un guía.