Montreal, la exuberante ! 
Montreal, otrora una pequeña comuna, es hoy la metrópolis quebequense que cuenta con 3,8 millones de habitantes y ofrece los mil y un atractivos de las grandes ciudades del mundo. Pero Montreal, la única, también sabe diferenciarse… Es multicultural: mezcla el acento francés con acentos de más de 80 comunidades culturales diferentes y seduce con su encanto estadounidense-europeo. Es imaginativa: un torbellino de creaciones culturales, tanto clásicas como vanguardistas, cautivan sus sentidos. Es festiva: ha sido calificada por
Lonely Planet como la segunda mejor ciudad del mundo para salir “de fiesta”. Su centro bulle de vida al pie de la montaña, en tanto su historia hunde las raíces en los viejos barrios próximos al majestuoso río San Lorenzo.
Sumérjase en la vieja ciudad Paseándose en calesa entre las residencias de los siglos XVIII y XIX del Viejo Montreal, descubrirá la imponente basílica Notre-Dame de estilo neogótico y diversos museos que rememoran el pasado como el Musée Pointe-à-Callière y el Centre d’histoire de Montréal. El Viejo Puerto invita a la relajación en cualquier estación del año. Entre sus atractivos, se destaca el Centre des sciences de Montréal, un vasto complejo dedicado a la cultura científica, que cuenta, además, con un cine IMAX. El Viejo Puerto es también el punto de partida de los paseos en barco por el río y de las excursiones por los turbulentos rápidos de Lachine, al oeste de la isla.
Vibre al ritmo de la ciudad En el centro, abundan las grandes tiendas, las boutiques y los cines, sin olvidar los grandes museos, como el Musée des beaux-arts de Montréal, el Musée d’art contemporain, el Musée McCord d’histoire canadienne y el Centre canadien d’architecture.

Montreal, capital de la moda, es una verdadera meca para los fanáticos de las compras. Su ciudad subterránea y su ultramoderna red de galerías brindan acceso al metro y a cientos de comercios, torres de oficinas, complejos residenciales, universidades, restaurantes, hoteles y cines, sin necesidad de asomarse al exterior. Una verdadera “ciudad interior” dotada de una red que cuenta con unos cuarenta kilómetros de túneles ingeniosamente dispuestos. ¡Imperdible!
Destino: ¡recreación! 
La isla Notre-Dame y la isla Saint-Hélène son sinónimos de placer. En la
Biosfera, ubicada en el antiguo pabellón de Estados Unidos en la Expo 67, podrá descubrir los secretos del agua y, en el Musée Stewart, dentro de un auténtico fuerte, descubrirá la historia del Nuevo Mundo. En el este de la ciudad, en el barrio Hochelaga-Maisonneuve, disfrutará de atractivos imperdibles, como el Parque Olímpico, que fue sede de los Juegos Olímpicos de 1976 y cuyo mástil es la torre inclinada más alta del mundo. Allí encontrará también el Biodomo, un lugar mágico en el que conviven cuatro ecosistemas. Muy cerca, el Jardin botanique de Montréal, uno de los más importantes del mundo, alberga una multitud de universos hortícolas, con jardines chinos y japoneses, y el Insectarium, donde podrá observar muy de cerca insectos del mundo entero.