Unas vacaciones por carretera están muy bien. Pero unas vacaciones por mar ¡están aún mejor! Como ya te habrás dado cuenta, en Québec merece la pena recorrer parte de los trayectos en barco. La provincia es muy extensa y las carreteras pueden ser interminables. Afortunadamente, la red de transbordadores y cruceros de verano ofrece una forma práctica, relajante y muy original de desplazarse. ¿Quieres llegar a una isla?, ¿cruzar el San Lorenzo para ahorrarte horas de viaje?, ¿o simplemente disfrutar de un momento de relajación entre dos destinos? Viajar por mar es una experiencia única que se disfruta al máximo en verano, ya que ofrece un panorama general de lo que se perfila en el horizonte.
Una experiencia única
Los transbordadores y cruceros de verano resultan muy convenientes para explorar territorios inmensos (¡como el nuestro!), conectar regiones que de otro modo estarían incomunicadas y descubrir ciudades o pueblitos a los que solo se puede llegar por mar.
Para muestra, basta un botón: la Société des traversiers du Québec (STQ) que, desde Montréal hasta Blanc‑Sablon, en la Côte-Nord, opera una red de 13 rutas durante todo el año, facilitando los desplazamientos entre las costas y hacia las islas.
Los principales transbordadores de Québec
1. Transbordadores fluviales para el día a día
Son ideales para acortar los desplazamientos o agregar un toque marítimo a las vacaciones. Sus rutas van de la orilla a una isla o de una orilla a otra. Perfectos para breves trayectos por agua, suelen estar muy cerca de los grandes centros urbanos.
- Québec – Lévis: es la opción ideal para ciclistas y peatones, con una panorámica inmejorable del casco histórico de Québec.
- Sorel‑Tracy – Saint‑Ignace‑de‑Loyola: muy conveniente para llegar a la región de Lanaudière sin tener que pasar por Montréal.
- Isle‑aux‑Coudres – Saint‑Joseph‑de‑la‑Rive: gratuito, acogedor e ideal para una escapada a Charlevoix. Sal a descubrir los hermosos paisajes bucólicos de la Isle-aux-Coudres, famosa por su entorno mágico y la hospitalidad de sus habitantes.
2. Llegar a la Côte‑Nord de una forma especial
Varios transbordadores permiten acortar el trayecto y evitar largos desvíos. Otros son la única forma de llegar al destino (si excluimos el transporte aéreo).
- Tadoussac – Baie‑Sainte‑Catherine: transbordador gratuito y con buena frecuencia, es fundamental para llegar a la Côte‑Nord (de lo contrario, ¡habría que remontar el río Saguenay hasta la ciudad del mismo nombre para encontrar un puente!).
- Matane – Baie‑Comeau – Godbout: un clásico para conectar la región del Bas‑Saint‑Laurent y la Côte‑Nord sin tener que rodear todo el río. Como se suele decir: dos horas y media muy bien invertidas.
- Desserte maritime de l’île d’Anticosti et de la Basse-Côte-Nord (Relais Nordik): este servicio marítimo, que conecta Rimouski con Blanc-Sablon, permite descubrir en un mismo itinerario la impresionante belleza natural de la isla de Anticosti y la Basse-Côte-Nord, fuente de inspiración para muchos.
⚓Importante: para esta última ruta, a veces hay que reservar con varios años de antelación, en especial para los paquetes que incluyen el recorrido completo.
3. Navegar hacia las Îles-de-la-Madeleine
Para llegar al archipiélago se puede utilizar la ruta que une la Isla del Príncipe Eduardo con las Îles de la Madeleine.
- ¡Es la puerta de entrada marítima a uno de los territorios más alejados y espectaculares de Québec.
⚓Importante: Es obligatorio reservar en temporada alta, pues las plazas se agotan rápidamente. También se recomienda encarecidamente reservar alojamiento en las islas. ¡En verano son muy codiciadas! La travesía dura unas 5 horas.
Cruceros de verano
Olvídate de la carretera, sube a bordo, y deja que el río San Lorenzo sea tu hilo conductor. Para admirar una ciudad desde el agua, descubrir un archipiélago al que de otra forma no se podría acceder o simplemente disfrutar de un descanso entre dos destinos, estos cruceros ofrecen un ritmo más pausado, paisajes impresionantes y esa deliciosa sensación de haber llegado ya a algún lugar, incluso cuando aún se está en camino.
Son muchas las opciones disponibles para disfrutar del río y otras masas de agua. Por ejemplo:
- Cruceros fluviales en Québec y Montréal: perfectos para contemplar las ciudades desde el agua.
- Cruceros gastronómicos o temáticos: cena en un crucero, fuegos artificiales, ambiente festivo... Una espléndida aventura, aunque solo sea por unas horas.
- Cruceros por los archipiélagos: por ejemplo, alrededor de las islas del San Lorenzo o en los sectores insulares del Bas‑Saint‑Laurent.
- Cruceros interpretativos: para saber más sobre la fauna y la flora o una actividad concreta, por ejemplo, la pesca.
- Cruceros para avistar ballenas: una de las numerosas opciones para admirar este impresionante espectáculo.
¿Cómo funciona?
Lo que hay que saber antes de embarcar y tips para planificar bien los desplazamientos:
- Reservas: algunos transbordadores no requieren reservar (por ejemplo, Tadoussac – Baie‑Sainte‑Catherine), aunque otros sí, en especial en verano. Otros no permiten reservar pero se llena pronto. Lo mejor es informarse y actuar en consecuencia.
- Costo: numerosos transbordadores son de pago, aunque también hay algunos gratuitos (como el de Tadoussac a la Isle‑aux‑Coudres). Las tarifas varían según el vehículo, el número de pasajeros y la temporada.
- Duración: de 10 minutos a varias horas según el destino. La más larga, si se excluye el Relais Nordik, es la de las Îles-de-la-Madeleine, con una duración aproximada de 5 horas.
- Cuestión eco: al evitar largos desvíos por carretera se reducen las emisiones (y al mismo tiempo, el cansancio).
- Comodidad: salones, puentes exteriores, a veces incluso juegos infantiles y oferta gastronómica. Una merecida pausa durante las vacaciones. ¡Por cierto! Para los que quieran pasar la travesía conectados a su celular, cabe recordar que la mayoría de los transbordadores no ofrecen conexión Wi-Fi.
- Los transbordadores permiten llegar a regiones aisladas, como las Îles-de-la-Madeleine o ciertas zonas de la Côte‑Nord. En algunos casos, la única alternativa es el avión. Cuando decimos que nuestro territorio es inmenso... ¡no lo decimos por decir!
Pequeño diccionario marinero
Existen numerosas expresiones inspiradas en el mar. Evocan tanto la aventura como la prudencia, la libertad y el arte de mantener el rumbo a pesar de los imprevistos. He aquí alguna con las que dar color a tus conversaciones y sumergirte en el mundo de la navegación. Un auténtico tesoro para los amantes de los juegos de palabras.
- Garder le cap (“mantener el rumbo”): mantenerse centrado en un objetivo concreto.
- Mettre les voiles (“izar velas”): marcharse, ir hacia un nuevo destino.
- Prendre le large (“hacerse a la mar”): alejarse, cambiar de aires, liberarse.
- Être dans le même bateau (“estar en el mismo barco”): compartir una situación o desafío común.
- Naviguer à vue (“navegar a la vista”): avanzar sin un plan preciso, según las circunstancias, improvisar.
- Avoir le vent dans les voiles (“tener el viento a favor”): estar en racha, avanzar rápidamente.
- Changer de cap (“cambiar de rumbo”): modificar la dirección o la estrategia.
- Jeter l’ancre (“echar el ancla”): detenerse, establecerse en algún lugar.
- Être à flot (“mantenerse a flote”): aguantar, resistir a pesar de las adversidades.
- Faire des vagues (“hacer olas”): causar revuelo, llamar la atención o provocar reacciones.
- Ramer à contre‑courant (“remar a contracorriente”): ir en contra de las tendencias u obstáculos.
- Avoir le pied marin (“tener pie de mar”): sentirse cómodo en un entorno inestable o en movimiento.
- Être en eaux calmes (“estar en aguas tranquilas”): atravesar un periodo tranquilo y sin preocupaciones.
- Tomber à l’eau (“caer al agua”): ser abandonado, descartado o dejado de lado.
Porque al final, viajar por nuestras rutas marítimas es convertir un simple desplazamiento en toda una experiencia. Con los transbordadores se gana tiempo, se puede llegar a regiones poco accesibles y se puede descubrir el río desde una perspectiva única. Por su parte, los cruceros de verano aportan un toque de placer y disfrute adicional al itinerario. Este verano, tanto si buscas conveniencia, paisajes espectaculares, aventuras o un momento de descanso entre destinos, el agua será tu mejor aliada. Solo tienes que subir a bordo y dejarte llevar al ritmo de las olas.
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