¡Tenemos tanta suerte! Québec es uno de los pocos lugares del mundo donde es posible ver una variedad tan grande de cetáceos: 13 especies en total. Esta increíble riqueza también lleva a una tonelada de preguntas y curiosidades sobre el tema. Por eso hemos preparado algunos datos curiosos para que puedan comentar durante la próxima salida al mar, entre dos espectaculares apariciones de las (¡sorprendentes!) ballenas.
1. Presentes mucho antes de la aparición de los humanos
¿Sabían que las primeras ballenas aparecieron hace 50 millones de años, es decir mucho después de la extinción de los dinosaurios, pero mucho antes de la aparición de los humanos? Se cree que tienen como ancestro al indohyus, un antiguo artiodáctilo, es decir un mamífero terrestre cuadrúpedo, bien adaptado para correr. ¡Los cetáceos tienen un ancestro común con la vaca, el cerdo, el camello, la jirafa y el hipopótamo, artiodáctilos modernos!
2. Gigantes por necesidad
Hace más de 4.5 millones de años, los primeros misticetos (las ballenas barbadas, ya que las ballenas dentadas pertenecen al suborden de los odontocetos) medían entre 5 y 9 metros de largo (aproximadamente la longitud actual de un rorcual aliblanco)
En primavera y verano, los nutrientes atrapados en el hielo se liberaban en aguas abiertas y se acumulaban cerca de las costas. El plancton, hasta entonces disperso en el océano, arrastrado por las corrientes, comenzaba a formar concentraciones estacionales, a veces separadas por miles de kilómetros. Los individuos de dimensiones más generosas, al disponer de más reservas, eran entonces más aptos para recorrer mayores distancias y aprovechar esas despensas recién formadas.
13 especies de ballenas para observar en Québec
Desde la orca hasta el rorcual azul, pasando por la ballena franca glacial, el río San Lorenzo y el fiordo de Saguenay ofrecen un entorno de navegación propicio para numerosos y majestuosos mamíferos marinos.
3. Desarrollo de un sexto sentido
¿Ya oíste hablar de la magnetorrecepción? Varios estudios parecen indicar que los cetáceos estarían dotados de este sexto sentido especial que les permitiría percibir las variaciones en el campo magnético terrestre. Esta brújula interna les ayudaría a orientarse durante sus travesías migratorias.
4. En el menú: ¡eligen el kril!
¿Conocen a Moby Dick, un cachalote blanco particularmente feroz y de un tamaño impresionante que, en la novela del mismo nombre, le arrancó una pierna al capitán del barco? Bueno, no hay ningún riesgo de que esto suceda. ¡Ninguna especie de ballena tiene al ser humano en su menú! Un dato curioso, a ninguna le gustan tampoco las algas.
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