« Les racines d’hiver plongent dans le ciel noir. Et, la nuit, vont chercher les grains de lumière qui font luire les feuilles au printemps. »

Gilles Vigneault, chanteur et poète

Cuatro estaciones bien diferenciadas

"Mon pays, ce n’est pas un pays, c’est l’hiver", cantaba Gilles Vigneault. ¡Pero también es el verano, el otoño y la primavera! Claro que sí, tenemos cuatro estaciones bien diferenciadas. Jugamos fuera todo el año, simplemente nos vestimos de forma distinta dependiendo de la estación, y también dependiendo de la región.

El territorio de Quebec es inmenso, así que hay que tomar en cuenta qué parte(s) de la provincia vas a visitar para prepararte bien. El clima y las estaciones varían de un modo a veces sorprendente: evidentemente hace más frío (en invierno) y más fresco (en verano) en el norte que en el sur, pero en ocasiones hemos tenido navidades verdes (sí, sí, con verde pasto, a 20 °C) y bonitos copos de nieve en agosto (por fortuna, rara vez). Por eso tenemos un sentido del humor a prueba de bomba, con todas las jugarretas que nos hace la Madre Naturaleza.

Se llegó a un máximo de 40 °C y un mínimo de -51 °C los veranos de 1921, 1975 y 1977, y los inviernos de 1982 y 2002. Y fueron los pueblos del norte de Quebec los ganadores en ambos casos.

Fuente: Environnement et Lutte contre les changements climatiques

¿Vienes en verano?

La temporada estival es también la temporada alta de turismo. Va de finales de junio a principios de septiembre (de San Juan al Día del Trabajo).

Temperatura y clima

El sur de Quebec suele ser más cálido y húmedo que al norte del Saint-Laurent. Para resaltar que en verano hace mucho calor, los meteorólogos canadienses inventaron el factor humidex, que cuantifica la sensación de calor cuando hay humedad. Por ejemplo, si estamos a 27 °C y la tasa de humedad en el aire es de 65%, el cuerpo reaccionará como si estuviéramos a 34 °C.

Los mosquitos nacen en primavera, en cuerpos de agua formados por la nieve derretida. Las nubes de estas diminutas bestias disminuyen con la sequedad estival, de mediados de julio a finales de agosto. Para familiarizarse con mosquitos, moscas, tábanos, beatillas, moscos y otros bichos, visita el Insectarium de Espace pour la vie, en Montreal.

Qué meter en la valija

En verano, puede hacer fresco o calor, seco o húmedo. Conviene llevar la ropa adecuada, incluyendo traje de baño. El repelente de mosquitos mejor comprarlo aquí. Otros consejos:

El punto álgido de la temporada

¡La temporada estival se vive fuera! Fiestas y festivales, nadar en un lago, terrazas animadas... ¡disfruta!

¿Vienes en otoño?

La estación otoñal va de mediados de septiembre a finales de noviembre, porque después, en diciembre, hablamos más bien de invierno.

Temperatura y clima

Desde finales de agosto, los árboles se preparan para el gran espectáculo cromático.

No podemos hablar del otoño sin evocar el veranillo. Atención: Esto no se refiere al periodo de colorido otoñal, sino a un periodo de subida de las temperaturas. Es como una última bocanada de verano antes de la llegada del invierno. Se da entre primeros de octubre y mediados de noviembre. Y puede pasar que un año no lo haya, ¡y que otro haya dos, o incluso tres!

Qué meter en la valija

En otoño hace fresco, y rara vez calor (exceptuando unos días, ¡si tenemos la suerte de tener un veranillo!) La lluvia está más presente que en verano. Trae ropa cálida e impermeable. Otros consejos:

El punto álgido de la temporada

La flamígera decoración de árboles se presta al senderismo, al agroturismo y a la auto-recolección de frutas. Numerosos festivales celebran la cosecha, la vendimia, la gastronomía. En noviembre nos volvemos más hogareños. Visitamos museos, hacemos las compras de navidad o descansamos en nuestros spas nórdicos.

¿Vienes en invierno?

La estación fría va de finales de noviembre a principios de abril, con variantes según la región.

Temperatura y clima

No te vamos a mentir: en inverno hace frío. Pero hay un truco para domarlo: vestirse bien. Pasa rápido, ¡porque jugamos fuera! Disfrutamos de la nieve y el cielo azul. Y de todas las tierras nórdicas, somos los que más horas de sol tenemos en invierno.

Si el verano tiene el factor humidex, el invierno tiene el factor eólico. Sentimos más frío si hace viento. Hay que cubrirse bien para no tener sabañones.

Qué meter en la valija

Conviene traer ropa (exterior e interior) técnica de telas que guarden el calor y evacúen la humedad. Otros consejos:

El punto álgido de la temporada

El invierno tiene la magia de las navidades y sus mercadillos navideños, e innumerables festivales al aire libre. El Carnaval de Quebec es la autoridad en la materia. No sentimos frío cuando vamos a bailar al Igloofest. Este mega-festival de baile y música electrónica se celebra a cielo abierto. ¡Cuanto más frío hace, más gente hay!

Y para los amantes del aire libre... esquí alpino, esquí de fondo, snowboard, raquetas, trineo alpino, fatbike, tobogán de hielo, motonieve, trineo de perros, pesca sobre hielo, patinaje sobre hielo... ¡El invierno no te dejará helado!

¿Vienes en primavera?

La temporada primaveral va de finales de marzo a finales de junio, con variantes según la región.

Temperatura y clima

La primavera quebequense es a menudo muy corta, porque está atrapada entre el invierno, que se divierte mandándonos nieve a finales de abril, cuando acaban de aparacer los primeros brotes, y el verano, a veces tan apresurado que puede convertirse en plena temporada estival... a mediados de mayo. Algunas semanas nos reservan sorpresas y podemos vivir las cuatro estaciones en siete días.

Qué meter en la valija

Conviene traer ropa cuatro estaciones, sin olvidar paraguas y lentes de sol. Nunca sabemos qué nos deparará la primavera. Otros consejos:

El punto álgido de la temporada

Las visitas a las cabanes à sucre, durante el divino periodo de producción del sirope de maple, cuando la savia de los árboles se derrite con el deshielo primaveral. La ruta de la sidra durante la floración de los manzanos. El retorno de los gansos blancos y otras aves migratorias. El descenso de rápidos en canoa o kayak en ríos repletos de aguas procedentes del deshielo. Son actividades que forman parte de los rituales de la primavera, como salir simplemente a pasear y sentarse en una terraza.